Cómo funciona el cobro y qué te protege
El cobro es por hora. Pero no se paga todo de una, y tampoco se retiene todo hasta el final. Es un punto medio pensado para que ni el cliente ni el programador corran un riesgo injusto.
El esquema: 50% al momento, 50% al entregar
De cada hora que el cliente paga, la plataforma se queda con el 10% de comisión. Del resto, que es lo que gana el programador, la mitad se paga enseguida y la otra mitad queda retenida en Fairlance hasta que el proyecto se entrega y el cliente lo aprueba.
Si el programador abandona a mitad de camino, pierde esa mitad retenida de las horas ya trabajadas. Esa plata no se la devuelve al cliente ni queda en el aire: se usa para pagarle a otro programador que entre y termine el trabajo, que además sigue desde donde quedó porque el proyecto vive en los servidores de Fairlance, no en la computadora del primer programador.
Esto protege al cliente
- Nunca paga el 100% de una hora sin ninguna garantía — si el programador abandona, recupera el control vía la plata retenida, no tiene que pelear para que le devuelvan nada.
- El trabajo queda en los servidores de Fairlance, así que puede asignarse a otro programador sin perder el avance ya hecho.
- No recibe el entregable final hasta que termina de pagar — pero tampoco paga el total sin ver nada: ve el trabajo avanzar en tiempo real.
Esto protege al programador
- Cobra la mitad de cada hora al momento, no tiene que esperar semanas o meses sin ver un peso para recién cobrar al final del proyecto.
- Si el cliente queda conforme y el proyecto se entrega, cobra el 100% de todas las horas trabajadas, sin escalones de comisión que lo castiguen por ser nuevo.
- La plataforma media cualquier conflicto — no depende de que el cliente decida pagarle por las buenas.